¿Cómo protegerlos de los festejos ruidosos?

¿Cómo protegerlos de los festejos ruidosos?

¿Cómo protegerlos de los festejos ruidosos?

Lo que para nosotros es celebración, para ellos puede ser miedo

Durante el Mundial, especialmente en partidos importantes, el ruido se vuelve parte del ambiente. Gritos, aplausos, bocinas, petardos y movimientos repentinos aparecen de golpe y muchas veces duran horas. Para las personas puede ser parte del festejo, pero para muchos perros y gatos la experiencia es completamente distinta.

Los animales perciben los sonidos de forma mucho más intensa que nosotros. Algunos ruidos que para una persona son molestos, para ellos pueden resultar directamente estresantes o aterradores.

En perros suele notarse más rápido. Hay quienes empiezan a jadear, caminar de un lado a otro, temblar o buscar constantemente a sus dueños. Otros intentan esconderse o reaccionan ladrando ante cada ruido fuerte que escuchan afuera.

En gatos, las señales suelen ser más silenciosas. Muchos desaparecen durante horas, se esconden debajo de muebles o buscan lugares altos y alejados donde sentirse protegidos. Algunos incluso dejan de comer o cambian sus hábitos mientras dura el estrés.

Cada animal reacciona distinto, pero hay algo que suele repetirse: cuando sienten miedo, buscan seguridad.

Por eso, una de las cosas más importantes durante estas situaciones es permitirles tener un espacio tranquilo. Un lugar donde puedan refugiarse si el ambiente se vuelve demasiado intenso. Obligar a una mascota a quedarse en medio del ruido o querer “hacerla participar” del festejo generalmente empeora la situación.

También ayuda mantener ciertas rutinas normales dentro de lo posible. Aunque haya partido, reuniones o visitas, conservar horarios de comida y momentos de calma les da cierta estabilidad.

En perros, hacer un paseo antes de que empiece el movimiento fuerte puede ayudar muchísimo. Descargar energía y llegar más relajados al momento del partido reduce bastante el nivel de ansiedad posterior.

En gatos, respetar sus escondites es fundamental. Si buscan aislarse, lo mejor suele ser dejarlos tranquilos y permitir que salgan cuando se sientan seguros.

Otro error bastante común es retarlos cuando reaccionan al miedo. Un perro que ladra o un gato que se esconde no está “portándose mal”. Está intentando manejar una situación que le genera estrés.

En algunos casos, pequeños cambios hacen una gran diferencia: bajar un poco el volumen, cerrar ventanas para reducir el ruido externo o dejar música suave de fondo puede ayudar más de lo que parece.

En PETS CENTER, durante épocas de festejos y eventos importantes aparecen muchas consultas relacionadas con ansiedad y miedo por los ruidos. Y en la mayoría de los casos, ayudar a la mascota a sentirse segura cambia completamente cómo atraviesa esos momentos.

Porque mientras nosotros vivimos el Mundial con emoción, ellos solo necesitan algo mucho más simple: sentirse protegidos. 🐾⚽💙🤍💙